Accion del significante. (comentario de Veronica Ortiz)

Acción del significante: Pasaje al acto/acting. 

Por Verónica Ortiz

 Comentario del Seminario El Otro del desengaño, de Enrique Acuña

Clase 7- 20-07-2019

 I

Algunos señalamientos acerca de “Consecuencias de la clínica”

¿En qué consiste la diferencia entre la “práctica” y la “clínica”? Acuña comenta un texto de Lacan (“Apertura de la Sección clínica”, 1976). En la primera, el practicante se encuentra ante los dichos del analizante. En la segunda, se trata de la elaboración, a partir de esos dichos, de un nuevo saber que  vale a su trasmisión si es nuevo.

El caso no es un “relato”, en el sentido literario,  sino que debe tocar a partir de la variabilidad de los dichos un decir verdadero  – La verdad que no hay- , un decir singular para ese “casus” que cae de los paradigmas instituidos.  En oposición a una narratología, el caso no narra descriptivamente  sino que toca un vacio que vale solo para ese caso.

Extraigo algunos párrafos de cada uno de esos textos comentados por Enrique Acuña:

-Apertura de la sección clínica: [J. Lacan] “ Por lo tanto, hay que clinicar. Es decir, acostarse. La clínica está siempre ligada a la cama: se va a ver a alguien acostado. Y no se encontró nada mejor que hacer acostarse a aquellos que se ofrecen al psicoanálisis, con la esperanza de sacar de eso un beneficio, el cual no está previsto de antemano, hay que decirlo. Es indudable que el hombre no piensa del mismo modo acostado o de pie, aunque sólo fuera por el hecho de que en posición acostada hace muchas cosas, en particular el amor, y el amor lo arrastra a toda suerte de declaraciones. En la posición acostada, el hombre tiene la ilusión de decir algo que sea decir, es decir, que importe en lo real. La clínica psicoanalítica consiste en el discernimiento de cosas que importan y que cuando se haya tomado conciencia de ellas serán de gran envergadura.

Prólogo de Guitrancourt: [J.-A. Miller] “La clínica no es una ciencia, es decir, no es un saber que se demuestre. Es un saber empírico, inseparable de la historia de las ideas. Al enseñarlo, no sólo estamos supliendo las debilidades de una psiquiatría de la que el progreso de la química ha dejado de lado a menudo su tesoro clásico; introducimos también un elemento de certeza (el matema de la histeria).

-La poética del caso lacaniano [E. Laurent]: “Hubo que esperar a la primera guerra mundial y la crisis que se produjo en todos los aspectos de la cultura para que Freud produzca una forma narrativa totalmente ajena a lo que hacía antes. Con el caso del Hombre de los Lobos se transformaron las formas narrativas previas. A partir del momento que Freud se topa con una forma de narración y deja de lado el modo literario que había inventado, no escribe más relatos de casos.” […] “En este sentido el caso, tal como se tiene que escuchar en su instalación radical en la teoría de Lacan, como el caso que testimonia como resto de la experiencia, sería la verdadera solución a una crisis constituida en el relato de casos. Se puede decir que la mentira, como núcleo de lo simbólico en lo real, es el punto en el cual la verdad habla, la orthodoxa

 

II

¿Los niños, las niñas, la infancia?

Enrique Acuña comenta “Lo real viene del futuro”, un artículo de Germán García publicado en la revista Lacaniana, que estudia lo que Freud llamo en Los tres ensayos…; “el factor infantil”. Tal expresión se halla también en “Múltiple interés del psicoanálisis” y “Lo ominoso” de Sigmund Freud.

Germán García prefiere, en el articulo “La represión viene del futuro” por su parte, el sintagma “referencia (a la) infancia”, dejándose guiar por el concepto de topoide que estudia en la obra de la filósofa inglesa Frances Yates: un espacio vacío que aloja la significación que cada sujeto le otorgue.

La oposición entre la diacronía del desarrollo y la estructura diacrónica se vuelve inútil, ya que hay siempre estructura. La infancia, ese arcón de la memoria, implica rechazar al deseante que es el Otro y proponerse en el fantasma como satisfaciendo un deseo que sería del Otro. Recurso neurótico para no hacerse cargo del propio deseo.

Lo que se organiza en tres tiempos:

  • El instante de ver: en la infancia no hay diferencia sexual, el sujeto es el falo del deseo del Otro, no comprende ni concluye nada.
  • El tiempo de comprender: se produce la oposición masculino/femenino
  • Momento de concluir: de niño/niña se desprende (a) del genero como objeto, como resto. Se declina un goce que el deseo masculino ignora. El a alojado en niñ(a), hace aparecer el goce femenino, tanto para los varones como para las mujeres.

                                                                                                                Niño / niña

                                                                                                                       a

Entre niño y niña, en la infancia, hay algo que es trans genero, ese “trans” que disuelve le binario es el objeto (a), y eso constituye  la  infancia como lugar donde ubicar alguna causa . De su infancia cada sujeto debe extraer la diferencia sexual.

Un ejemplo clínico sería aquel analizante que, enfrentado a la impotencia sexual, la supone consecuencia de la masturbación infantil: “esto debe ser porque en mi infancia ocurrió (x) -exceso de goce- . Ante un acontecimiento actual de la vida de un analizante, incluso ante un sueño, debemos preguntarnos ¿a qué infancia como lugar vacio -topoide- se refiere? Porqué aquello que en la imagen i(a)  angustió como doble, en presente  como mantis, como mirada omnipresente, delante de él, ya estaba en el fantasma, detrás como un futuro anterior (causa) del deseo.

 

III

Acting out- pasaje al acto y acción

i(a)     acción …………………………. acto               $ – significante       a

ACTUAR ES EXTRAERLE A LA ANGUSTIA SU CERTEZA

1-agieren -acting y pasaje al acto

2-acto analítico: cesión y extracción  de la causa  (a) para dirigirse al deseo (d)

-ϕ/ Imaginario

ф / Simbólico

———————–

Real

Lacan enseña que se extrae la certeza de la angustia mediante una acción que, a la altura del seminario (x), no es todavía el acto analítico. Cuando logra transferir la angustia al objeto a el sujeto logra cierta calma, porque localiza una falta I y S. Cuando hay angustia falta la falta en el nivel ф, no en el nivel de lo real. Es decir, de la angustia se sale con la acción, dice Lacan. Pero no se trata de una acción en la realidad de la vida del analizante, se trata de que el analista promueva la acción de un significante que va a tender hacia la pasión de un significado. La acción significante- no la acción motora- culmina en la causa del deseo. Esa acción está sostenida en un $◊a que habrá que atravesar para que haya deseo, para que el deseo se realice como potencia (referencia de Lacan a Spinoza).

Inés García Urcola destaca que el pasaje al acto y el acting out son dos respuestas del sujeto vinculadas con la angustia. En el pasaje al acto el correlato esencial es el “dejar caer”. Se pasa, como objeto, de la escena (Otro simbólico, ficción) al mundo (lo real). Mientras que en el acting el objeto se muestra en la escena, está dirigido al Otro.

Enrique Acuña señala que no siempre se debe sentar al analista en el banquillo de los acusados sino que, en ocasiones, el acting llama a la interpretación,  pero el sujeto no quiere interpretar. En el caso de la joven homosexual, por ejemplo, pasearse del brazo de su amada es un desafío dirigido al padre y a Freud, pero no a su propio inconsciente. Ella no se hace preguntas.

Por el otro lado, el acting es a veces un modo insultante de referirnos a la persona que nos viene a consultar “es un actuador, está en acting”, lo que sirve para excusarse de la función deseo del analista.

 

Inés García agrega que en el acting la exhibición de un significado está clara pero que lo que está en el lugar de la causa continúa resultando enigmático. Luego, comenta un caso clínico de Guy Trobas que reviste el interés de presentar un sueño como acting out. “Dirá que se trata de una respuesta al analista, a una intervención, no una intervención falsa sino una que tocó, que perturbó la defensa del sujeto. El acting out sería una prevención contra la angustia, un modo de anticiparla y movilizar el registro imaginario; también se juega en la transferencia imaginaria. El autor remarca en este punto que no hay que considerar el acting out como un producto negativo de la cura sino que conviene reflexionar sobre el valor dialéctico del acting. En esta dirección propone dejarse enseñar por él, no adoptar el mismo camino interpretativo, no añadir significado, sino apostar a la reinscripción de los significantes imaginarizados en el acting dentro de la cadena significante, lo cual permitirá que el sujeto pase de ser actor a autor.”

 

IV

La dimensión del engaño

El acting tiene la apariencia de engañar a otro, pero no debemos olvidar la dimensión del engaño a sí mismo.

Lacan critica a Freud, que consideraba que los sueños de la joven homosexual intentaban engañarlo, correlato de su creencia en la verdad del inconsciente, lo que pone sobre el tapete la cuestión de la verdad.

Enrique Acuña recomienda la lectura de algunos capítulos de Donc en los que J.-A. Miller trabaja la proposición de lo verdadero, la proposición de lo falso y el resto. No hay la verdad, pero hay algo que toca lo verdadero, podemos llamarlo lo verosímil. La verosimilitud está más cercana de lo verdadero que de la verdad. El analizante parece engañar al otro pero se engaña a sí mismo. Del lado del analista hay que soportar ese engaño, darle valor a lo ficcional como verdad, para que haya así la experiencia de un análisis.

V

Para finalizar

Acuña diferencia, finalmente;  que la clínica no se trata únicamente del pasaje al acto y el acting out. Es más bien una captación por el sesgo de la acción del significante y del acto analítico.

Topoide ( Excursus)

En The art of Memory, Francis Yates -a quien se refiere Germán García- cita el siguiente párrafo de Aristóteles:

For just as in a person with a trained memory, a memory of things

themselves is immediately caused by the mere mention of their

places so these habits too will make a man readier in

reasoning, because he has his premisses classified before his mind’s

eye, each under its number.

Dice: Del mismo modo en que en una persona con una memoria entrenada, una memoria de las cosas en sí mismas es causada de manera inmediata por la mera mención de sus lugares (topos) así también estos hábitos otorgarán al hombre una mayor predisposición a razonar, debido a que cuenta con sus premisas clasificadas ante el ojo de su mente, cada una de ellas bajo su número.

Párrafo que Frances Yates comenta así:

There can be no doubt that these topoi used by persons with a

trained memory must be mnemonic loci, and it is indeed probable

that the very word ‘topics’ as used in dialectics arose through the

places of mnemonics. Topics are the ‘things’ or subject matter of

dialectic which came to be known as topoi through the places in

which they were stored.

Traducimos : “No existen dudas de que estos topoides utilizados por personas con una memoria entrenada deben ser localizaciones mnemotécnicas, y resulta altamente probable que el mismo término “tópico” tal como es utilizado en la dialéctica haya provenido de las localizaciones de la mnemotécnica. Los tópicos son las “cosas” o temas de la dialéctica conocidos luego como topoides a través de los lugares en los que fueron guardados.

*****************

Bibliografía

Lacan, J.: El seminario, libro 10, La angustia, Paidós, Bs. As., 2006.

Ibídem: “Apertura de la sección clínica”, Ornicar, 1976.

Miller, J.-A.: Prólogo de Guitrancourt https://nucep.com/prologo-de-guitrancourt/

Laurent, E.: “La poética del caso lacaniano”, en El sentimiento delirante de la vida, Colecciones Diva, Bs. As., 2011

Yates, F.: https://monoskop.org/images/b/be/Yates_Frances_A_The_Art_of_Memory.pdf

García, G.: “La represión viene del futuro”, en Lacaniana 26 , El factor infantil, Grama, Bs. As., 2019.

Garcia, G. : “Recurrir a la Infancia” . En web al 23/08/19 http://www.revconsecuencias.com.ar/ediciones/004/template.php?file=arts%2Falcances%2Fgarcia.html&fbclid=IwAR2bMU6LYbPhBo4pQ7Df4JVmb16-fKKK-pjDDJfK1lGq6JTyLN64OmJHZkk

Miller, J.-A.: Donc- La lógica de la cura, Paidós, 2011, Bs. As.

 

Nota

El método de loci, también denominado palacio de los recuerdos, es un método mnemotécnico que se utiliza para entrenar la memoria humana. El método consiste en imaginar un itinerario compuesto de un cierto número de lugares en un entorno familiar (por ejemplo, imaginar un recorrido por una casa en que el sujeto haya vivido), e imaginar los conceptos que se quiere recordar como objetos dentro del itinerario imaginado. Por ejemplo, si uno desea recordar una lista de productos para comprar en el supermercado, puede imaginar esos productos en uno o más lugares de la casa imaginada; una vez en el supermercado, puede recuperar la lista al recorrer imaginariamente la casa y visualizando los objetos “colocados” allí anteriormente. (ver Wikipedia).-

 

 

Publicado por

Enrique Acuña

*Médico, psicoanalista, escritor. Autor de diversos artículos y libros. (Ensayos: Resonancia y Silencio, Vidas pulsionales, Curarse del lenguaje, Paradojas del objeto en psicoanálisis, entre otros). Director de las revista gráfica "Conceptual" y virtual "Analytica del Sur". Director de enseñanzas del Instituto PRAGMA-APLP. Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis y E.O.L. Reside en la ciudad de Buenos Aires; Argentina.-

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